Novela forúnculo, entrega 143

Forúnculo 143

– Javier no ha venido, éste ha dormido con otra.

– Opino que debes seguir saliendo, no estás curada. Te sientes culpable y por esto, te sigue afectando que Javier meta su trocito de carne en el tubito de otra. Solo es eso ¡Un maldito trozo de chica llena de sangre. ¡Acéptalo y supéralo!… O permite que esta mujer te ame. Me tienes loca desde que te vi, Brillos.

– ¡Uff! Por favor, Ópalo, márchate a tu trabajo y no me asustes, o ¿hoy no se trabaja? Me pones que tengo la necesidad de gritar como una posesa. Veteeee.

– Cuando me aceptes, vendré y te comeré entera. Adió, adió.

Tengo que ir a un especialista, si ya me lo dijo Javier. Aunque en una cosa tiene razón Ópalo. No me he curado, me duele pensar que esté con otra. Me entran ganas de hacerle daño. ¿Por qué los dolores son tan negativos? Además para éstos, todas las personas tenemos memoria fotografía y de datos. ¡Ya lo tengo!, todo esto nos sucede por el sentir de la posesión. ¡Es mío, soy suya! Claro, esto es lo que me sucede. Ya, ¿y cómo se cura? O sea estoy igual que antes… ¡Sh! Paquita.

– Hola, Paquita. ¿Te vas por ahí hoy? Imagino que a ver a tus amigas. ¡Pues ten cuidado! Como ves, mi marido no ha venido. No pasa nada.

–Ya, ya señora ¿Escuchó los llantos y gritos de mujeres anoche? Pedían socorro. Espere a que regrese su marido y decidan qué hacer. No se involucre sola. Bueno, usted misma. Por cierto el otro día, el Sr. Forúnculo, me llamó achaparrá, porque le pregunté si era español. Le voy a encender un velón negro. Es una mala persona o impotente.

– ¡Paquita! No desperdicias un pensamiento ¡Eh! Bueno, bueno, espérate un poco, y te sugiero que no hables al vecino. Solo buenos días y ¡ya! Lleva consigo la maldad del insensato borreguil, por lo que no debes alimentarlo.

– No señora, nunca le tengo miedo.

Publicado en Redes Sociales del 12 al 19 de noviembre

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