Forúnculo 148

– Por cierto, ¡cuidadito con la Opalito, que te quiere trincar a su cintura! A esa le van más las tías que un pastelito al rey avispa.

– ¡Shhh! Calla Turmalina, que le quiero decir algo. Eres una bocazas. A ti nunca te he comido. ¿Quieres?

– ¡Hola Brillante! Llegas para comerte. ¡Ñan, ñan! ¿Dónde está tu lobo? No hagas caso a la Turmalina.

– Hola, Ópalo. Nerviosa vengo, no me pongas más.

– ¿No será por mí, verdad? Ya caerás, mujer, y ese día querrás que sea tuya para siempre. Anda toma asiento.

¿¡Me ha tocado el culo!?, pero que desvergonzada. Anda que se corta. ¡Verás, verás, Señor, cómo vamos a acabar ésta piedra y yo!

– Bien, hermanas. ¿Cómo estáis?

–Pues… con nuestras cosillas, como tú. Ya nos ha contado Turmalina lo de la pluma cachonda. ¡Hay que ver! Es que algunos hombres son cortitos y no escarmientan. ¡Cuenta, cuenta!, mientras llegan las otras. ¿Ha mojado por ahí fuera, verdad? Cuanto lo siento. ¿Lo del trocito de carne lleno de sangre no lo has aceptado todavía? No es más que eso ¡güenorra!

No olvidemos que esas mujeres no son de goma, hablan, ríen, besan y sienten, aunque éstas sean una fuente de placeres. ¡Por favor, hablemos con propiedad! En cuanto a eso de las sensaciones, estoy de acuerdo.

– ¿A ver quienes salimos esta noche? –Preguntaba Pirita.

Ópalo, Ojo de tigre”, Amatista, Cuarzo, “Zafiro “Pirita, Granate, Hematite y Brillante – Vamos a ver, Pirita querida, ¡cómo te vas a venir! ¿Y sí aparece tu bestia parda, qué harás?

– No sé, pero no deseo quedarme en casa y sobre todo por lo que me has dicho. Si viniese, me forzaría y no estoy por la labor. Ya no quiero contestarle al teléfono. Me da miedo. Es que además da por sentado que lo estoy deseando, y estoy harta de disimular que es así. ¡Para nada! Me proporciona una enorme cantidad de odio temporal y asco.

Publicado en Redes Sociales del 20 al 25 de diciembre

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